3 Hábitos Sencillos que Mejorarán tu Rendimiento y Te Harán Sentir Mejor Contigo Mismo

En este post, dejaré 3 actividades sencillas, que no te tomarán más de 5 minutos cada una, y que nos mejoran, nos funcionan y nos dan placer.

3 Hábitos Sencillos que Mejorarán tu Rendimiento y Te Harán Sentir Mejor Contigo Mismo
Photo by Greg Rivers / Unsplash

Cuando se trata de tomar decisiones comportamentales que involucran algún grado de superación personal, tendemos a asociarlo todo con sufrimiento, con hacer las cosas porque estamos de cierta forma "obligados" a hacerlas. Eso termina generando que nos sintamos esclavos de nosotros mismos, y que, con razón, prefiramos escapar de ese yugo imaginario y dejemos de hacer lo que tenemos que hacer.

Sin embargo, una vez habiendo entendido por qué es necesario formar buenos hábitos, llega el momento de hablar de hábitos que a pesar de que en un principio se sienten incómodos, terminan no solo construyéndonos y dándonos buenos resultados, sino también haciéndonos experimentar placer, una de las condiciones que se necesitan para formar un nuevo hábito. En este post, dejaré 3 actividades sencillas, que no te tomarán más de 5 minutos cada una, y que cumplen con estas características que mencioné: nos mejoran, nos funcionan y nos dan placer.

Organiza el sitio donde pasas la mayor parte de tu tiempo

Si te hiciera escoger entre trabajar en 2 sitios con el mismo escritorio, el mismo computador y la misma silla, y que solo varían en que uno está organizado y el otro está desorganizado, sin lugar a dudas escogerías trabajar en el primero. Y con esto no estoy revelando un hallazgo significativo, todos sabemos que es necesario mantener nuestras cosas ordenadas.

Sin embargo, a pesar de que lo sabemos no lo hacemos. Y ese salto del "deber ser" al "hacer" es lo que termina generándonos placer inmediato (porque es más atractivo nuestro lugar de trabajo); pero además, nos termina dando buenos resultados, no solo porque es tangible lo que consigamos al hacerlo, sino porque el hecho de que lo hiciéramos, funcionó para que diéramos el primer paso para hacer lo que debemos.

Si al momento de leer esto no logras organizarlo en menos de 5 minutos, inicia tendiendo tu cama al despertarte. Partiendo de allí, tu perspectiva cambiará.

Medita

Aunque el hecho de meditar suene repetitivo entre las rutinas que vemos de millonarios, no tenemos que perder el punto fundamental: que nuestras rutinas se deben adaptar en cierto grado a nosotros y no nosotros 100% a ellas . Por esto quizá es que cuesta trabajo tomar la decisión de meditar.

De hecho, no fue sino hasta hace poco que (al fin) pude decir que uno de mis hábitos consolidados es el de meditar, porque no lo consideraba necesario; pero después de que entendí su trasfondo: ser más consciente de uno mismo, y que viera resultados de realizar esta actividad, sobre todo relacionados a mi incremento en la capacidad de concentrarme, pude encontrar su verdadero valor. Pero este valor, hace a la meditación cumplir con los tres criterios de los que hablamos arriba (que los hábitos nos tienen que mejorar, nos tienen que funcionar y nos tienen que dar placer).

Por un lado,  el hecho de ser más conscientes de nosotros mismos nos hace vivir más el momento, y disfrutar el camino en vez del destino al que le aspiremos llegar, lo que sin duda nos hace querer mejorar, porque el camino es placentero. Por otra parte, esta práctica funciona para aumentar nuestra concentración, y fruto de eso, nos otorga la satisfacción de tener más tiempo libre.

No es necesario que inicies intentando meditar por 30 minutos, inicia lo más pequeño posible, y sigue la regla de los dos minutos: transforma esa sesión de 30 minutos en su versión miniatura de dos minutos, y refuerza tu identidad alrededor de eso.

Sal a caminar en exteriores

La situación por la que pasa el mundo actualmente nos hizo volvernos más dependientes a nuestro celular. De hecho, consideramos estar descansando mientras vemos redes sociales, aunque sepamos que verlas no nos genera sino ansiedad en la mayoría de los casos.

En los momentos que tengas libres, toma la decisión de no saltar directamente al celular. Más bien, aprovecha para salir a tomar el sol con una pequeña caminata, sin distracciones, apreciando cada detalle del paisaje. Una vez lo hagas y regreses a hacer lo que tienes que hacer, sentirás que verdaderamente descansaste, y eso te generará placer.

Además, habrás hecho un poco de ejercicio, lo que te funcionará para mantenerte alerta; y por último, esta actividad mejorará tu resistencia aeróbica de a poco; razón por la cual cumple con los tres criterios que se hacen necesarios para que un hábito sea provechoso y sostenible en el tiempo.