¿Cómo Eliminar los Malos Hábitos?

Uno de nuestros principales obstáculos al querer ser productivos no es que no hagamos lo que tengamos que hacer; por el contrario, es que hagamos lo que sabemos que no tenemos que hacer. Por esto, en este artículo dejaré tres tips que te permitirán evitar aquello que no te deja avanzar.

¿Cómo Eliminar los Malos Hábitos?

Uno de nuestros principales obstáculos al querer ser productivos no es que no hagamos lo que tengamos que hacer; por el contrario, es que hagamos lo que sabemos que no tenemos que hacer. Por esto, en este artículo dejaré tres tips que te permitirán evitar aquello que no te deja avanzar.

Haz una Lista de las Cosas que No Debes Hacer

Sin duda, si llevamos una lista diaria de las cosas que tenemos que realizar en el trabajo, de las tareas que nos asignan en la universidad o de la cantidad de cosas que tenemos que comprar en una tienda, deberíamos también tomar nota de cuáles comportamientos sabemos que no debemos hacer, y que, al final de cuentas, su no realización derivará en más tiempo para hacer lo que sí es necesario que hagas.

Para esto, toma una hoja de papel y escribe tus comportamientos diarios. Una vez termines, haz un ranking de ellos calificándolos de 1 a 10 (siendo 10 un comportamiento que te aporta mucho, y 1 un comportamiento que te aporta muy poco). Concéntrate en los puntajes del 1 al 4, y escoge qué tipo de comportamientos podrían reemplazarlos progresivamente.

Crea un Ambiente que Favorezca los Buenos Hábitos por Encima de los Malos

Aunque se vea más tentadora una sala de televisión con una pantalla gigante y un sofá cómodo, más allá del disfrute propio y momentáneo que brinda estar utilizándola, todos coincidiríamos en que de eso no estaría orgullosa la versión nuestra del futuro. Sin embargo, sí que estaría orgullosa de inversiones en espacios de trabajo adecuados: monitores de trabajo, escritorios eléctricos que permitan ajustar la altura, y sillas confortables.

Si convertimos nuestros espacios de lúdica en sitios poco atractivos, a los que uno no tiene ganas de volver; y por el contrario, hacemos de los sitios que nos harán mejores en el futuro (escritorio) más seductores, sin duda nuestros hábitos cambiarán, ya que convertiremos lo “difícil” en lo cómodo, y esa asociación nos hará actuar.

Evita Cambios Bruscos

Así como no es posible que una planta que siembras hoy crezca completamente mañana, no es posible que esperes que de la noche a la mañana seas una persona 100% productiva luego de llevar 2 años con malos hábitos. Recuerda, mientras un Toyota puede ser construido en 13 horas, un Rolls Royce solo puede construirse en 6 meses.

Aunque suene duro, esto no significa que no haya esperanza; por el contrario, si piensas tus hábitos como una bola de nieve que puedes ir engrandeciendo en la medida en la que consolidas hábitos sencillos, muy pronto podrás llegar a construir hábitos que te construyan de vuelta.

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