Cómo Ganar Ritmo al Momento de Hacer una Tarea

Cómo Ganar Ritmo al Momento de Hacer una Tarea
Photo by Nicolás Flor / Unsplash

Al momento de iniciar a hacer lo que debes, ¿has sentido que no estás 100% presente en el momento?¿sientes que mientras tu cuerpo se encuentra haciendo la tarea tu mente está en otro lado? En este post, te daré una guía de 3 pasos que te permitirá estar más presente cuando haces tus trabajos.


Paso 1: Antes de Iniciar una Tarea, Defínela a Profundidad

Hay una diferencia muy grande entre tener en tu lista de tareas un ítem que diga algo como: “estudiar estadística” y uno que diga “leer capítulo 3 libro de estadística y responder preguntas”. Mientras que en el primer escenario, al momento de iniciar a hacer la tarea estarías perdido, porque no sabrías por dónde empezar, en el segundo escenario a los pocos instantes de haber iniciado la tarea ya sabrías por donde iniciar a ejecutarla. ¿ves la diferencia? En el primer caso buscarías evitar transportar el monte Everest de un lugar a otro, porque la tarea se escucha muy grande, y eso te podría llevar a procrastinarla. En el segundo caso, no tendrás tantas ganas de dejar para después esa tarea, porque ya sabes como iniciar a hacerla.

Para ganar ritmo al momento de hacer una tarea hay que empezar por el principio. Y en este caso, eso significa precisamente iniciar. No podemos ponernos los zapatos sin ponernos las medias antes, ¿o sí?


Paso 2: Establece si la Dificultad que tiene la Tarea te Motiva lo Suficiente

Jeffrey Gray & Neil McNaughton en el año 2000, a partir de un estudio titulado: “The Neuropsychology of Anxiety” concluyeron que si una tarea es muy nueva para una persona, en relación a su conocimiento y habilidad, ésta le generará ansiedad. Por el contrario, si una tarea es muy poco nueva para ella relativa a su nivel de conocimiento o habilidad, le generará aburrimiento. En cualquiera de los dos casos, no va a lograr ganar el ritmo deseado al momento de realizarla.

¿Cuál es la buena noticia de este hallazgo? que siempre tenemos a nuestra disposición, como una variable de decisión, la dificultad de nuestras tareas relativa a nuestra habilidad. Si adoptamos el mindset de que todo es una habilidad, y por ende puede ser aprendido; para evitar que realizar una tarea nos genere ansiedad, nos podríamos devolver uno o varios pasos atras, a los conceptos y bases fundamentales del tema que estamos viendo. De esa manera, una vez los aprendamos, el nivel de dificultad de la tarea será óptimo, y con ello, no nos generará ansiedad realizar la tarea; sino que por el contrario, estaremos dispuestos (en cierta forma motivados) a realizarla.


Paso 3: Luego de Optimizada la Dificultad de la Tarea, Oblígate a tomar Pausas

Una vez hayamos logrado alcanzar ese estado de ritmo, influenciado sobre todo por la definición de la dificultad óptima que hicimos en el paso anterior, ya podremos (siempre que no tengamos distracciones a nuestro alrededor), dejar la tarea respectiva lista. Sin embargo, hay tareas en las que con 45 minutos (o más o menos), no nos alcanza, porque su extensión es amplia. Cuando eso pase, oblígate a tomar descansos cortos en los que hagas cosas que tengan verdadero significado para ti.

Fíjate la diferencia entre lo que habitualmente hacemos y lo que propongo acá. Normalmente, estamos acostumbrados a ansiar momentos de descanso, porque la tarea que estamos haciendo no nos motiva lo suficiente; en este caso, ansiamos no descansar, porque la tarea (gracias al paso anterior) sí nos motiva, y con eso alcanzamos nuestro objetivo: ganar ritmo. A pesar de eso, necesitamos no solo alcanzarlo, sino sostenerlo; y para lograrlo, necesitamos tener pausas activas para recargar baterías y continuar con el mismo nivel de motivación y concentración.