Cómo Recordar (casi) TODO lo que Lees

Cómo Recordar (casi) TODO lo que Lees
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¿Has durado todo un fin de semana haciendo un resumen perfecto de una lectura, leyéndola detenidamente y al final sientes que no recuerdas nada? En este post, te mostraré la forma en la que yo logro recordar lo que leo.

Al momento de iniciar a leer algo, tenemos una noción muy vaga de lo que se va a tratar. De hecho, precisamente leemos porque queremos a conocer de un tema. Sin embargo, la gran mayoría de profesores al momento de asignarnos leer algo no nos dicen a qué le tenemos que prestar atención, y eso termina dispersando nuestra concentración; y con ello, por supuesto, evitando que estemos 100% presentes. Este post va dirigido a ese tipo de casos (que parecieran ser la regla general) en los que, además de importarnos tener la idea general, necesitamos adquirir ciertos detalles. Para conseguir recordar todo lo que leemos, tenemos que seguir 3 pasos:

Paso 1: Crea Contexto

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Uno de los consejos con los que seguramente nos hemos encontrado en algún momento de nuestras vidas es el de: "antes de hacer ejercicio, calienta". Esa frase, quizá tan cotidiana para nosotros, podría ser adaptada a este ámbito del aprendizaje en la forma de: "antes de leer algo, fíjate en su estructura".

Esa revisión de la estructura del texto, que sería el equivalente al calentamiento, te permitiría adelantar una parte de su comprensión (y con ello ya no estaríamos iniciando de cero); pero además, te permitiría crear modelos mentales para generalizar aspectos comunes de lo que estás aprendiendo, y con ello entonces ya la cantidad de cosas que tendrías que memorizar serían menos. De hecho, esto último lo destaca Barbara Minto, exconsultora de McKinsey y Co, en su libro: The Minto Pyramid Principle.

La forma más sencilla de ilustrar la generalización y su utilidad podría ser intentando memorizar elementos que encontramos en un supermercado. Si te dijera que tienes que comprar naranjas, carne, helado, yogurt, manzanas, pollo sandía, cerdo y queso; al momento de intentar recordarlos, quizá olvides 2 o más, y esto no es porque tu memoria sea mala, sino porque nuestro cerebro tiene una capacidad de memoria de corto plazo limitada.

Nuestro cerebro tiene una capacidad de memoria de corto plazo limitada

Aplicando la generalización en este caso, pasaríamos a tener que memorizar los 9 elementos a memorizar solamente 3 con una técnica sencilla: agrupando los elementos que tengan cosas en común. En este caso, podrías agrupar los ítems en 3 grupos: frutas, carnes y derivados de la leche. De esa forma, te ahorrarías espacio, y aún así te memorizarías los 9 elementos (ya que memorizar 3 en cada categoría no parece tan dificil, ¿o sí?)

Y bueno, en nuestros textos quizá no nos encontremos con una lista de supermercado, pero sí nos encontraremos con elementos o temas que tienen cosas en común, que normalmente el autor agrupa dentro del mismo título. Entonces, aprovéchate del trabajo del autor y revisa el índice, revisa cada título y los subtítulos al interior de cada título, y pregúntate qué tienen en común cada uno de estos últimos.


Paso 2: Lee el texto

Woman reads a book on a wooden desk
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Al leer el texto, continúa creando generalizaciones y modelos mentales que te permitan entender de forma no lineal todo lo que estás intentando aprender. Piensa también en tus sensaciones y tu perspectiva respecto del contenido que estás leyendo. De esa manera, ya no te concentrarás en memorizar palabra por palabra (lo que quita mucho tiempo), sino que, tendrás que recordar la historia coherente que has creado de eso que leíste, algo que es mucho más alcanzable.

Por ejemplo, si estás leyendo sobre la forma en la cuál se regula en la ley un determinado asunto, pregúntate qué es lo que tiene en común esa forma con otras que ya conoces de otros asuntos; además, pregúntate cuál es la lógica detrás de que haya sido regulado de esa manera y no de otra. Ese tipo de ejercicios nos permiten realmente absorber lo que estamos leyendo, y nos permiten evitar perder el tiempo leyendo algo que no recordaremos después.


Paso 3: Evalúate sobre lo que leíste

Brainstorming over paper
Photo by Scott Graham / Unsplash

A menudo, los momentos cortos son los más efectivos para conseguir algo grande. En este caso, los momentos posteriores a aprender algo (5-10 minutos), podrían tener un gran impacto en la cantidad de información que retenemos en nuestra memoria. Por ello, es necesario que después de leer algo te preguntes (escribiendo en una hoja en blanco) todo lo que leíste. Ese es el momento perfecto para plasmar en una hoja los modelos mentales en torno al tema que has estado creando en los dos pasos anteriores.

Al momento de hacer eso, escribe todo lo que te vaya surgiendo, no importa que no tenga un orden lógico (aunque si lo consigues hacer es mucho mejor). Ese pequeño esfuerzo por sacar de nuestra mente lo que estamos aprendiendo, es lo que hace que el verdadero y duradero aprendizaje ocurra; claro, si lo repetimos varias veces en tiempo.

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