Sentencia de Casación M.P Ruth Díaz - Cesión de créditos

En este resumen, encontrarán lo más importante de esta sentencia

Sentencia de Casación M.P Ruth Díaz - Cesión de créditos

Author: Corte Suprema de Justicia
Score /5: ⭐️⭐️⭐️

Nombre del caso

Sentencia de casación interpuesta por Expocredit contra Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá E.S.P.

La historia

Singer celebró un contrato de compraventa por escrito con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) en virtud del cual se comprometía a vender dispositivos electrónicos a cambio de $255M que se pagarían en 2 cuotas, la primera fue cancelada por la EEAB y la segunda estaba pendiente de pago; en ese momento, Singer "cede" el crédito restante a su favor ($127.5M) a Expocredit mediante un documento en donde se menciona al "cesionario" (Expocredit) y firma el "cedente" (Singer), que es notificado en varias ocasiones al "cedido" (EAAB) para que este reciba el pago derivado de la compraventa. Sin embargo, tal crédito es embargado a Singer en el marco de un proceso ejecutivo, por lo cual, la EAAB procede a depositarlo a favor de un juzgado. De ello se derivó entonces que Expocredit demandara a la EAAB en tanto tenía que pagarle ese crédito a ella en vez de al juzgado. A lo anterior, esta última excepciona solicitando la ineficacia de la “cesión”, la cual se encontró probada tanto en primera, como en segunda instancia y por último, por la CSJ quien decide no casar el fallo del ad quem.

Regla relevante

El artículo 33 de la Ley 57 de 1887, que subrogó el artículo 1959 del Código Civil dispone: “La cesión de un crédito, a cualquier título que se haga, no tendrá efecto entre el cedente y el cesionario sino en virtud de la entrega del título, pero si el crédito que se cede no consta en documento, la cesión puede hacerse otorgándose uno por el cedente al cesionario (...)”.

Este artículo definió el sentido del fallo, en cuanto las partes –“cedente” y “cesionario”– no tomaron en cuenta que el crédito cedido constaba en el contrato de compraventa celebrado entre Singer y la EAAB, lo que implica que debió haberse hecho la entrega de ese título al momento de convenida la “cesión”, generando que esta nunca hubiere existido –sin que pudiera tampoco producir efectos ante terceros– y por ende le encuentra razón la Corte a la parte accionada.