Sentencia del 10 de abril de 2019 –Radicación 46766– (Corte Suprema de Justicia)

Sentencia del 10 de abril de 2019 –Radicación 46766– (Corte Suprema de Justicia)
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Nombre del Caso

SP1315-2019

La Historia

Norma Rincón, el 11 de octubre de 2007 lleva a su hijo menor de edad en horas de la mañana a la sede de la Cruz Roja, donde Jeimmy Vidal lo atendió y le formuló una ecografía e ibuprofeno. De la ecografía, el médico radiólogo diagnostica al menor con epididimitis. En la noche, alrededor de 12 horas después, es atendido por José Forero, quien no cambió el diagnóstico, manifestó que el paciente no presentaba dolor, dijo que continuara con el Ibuprofeno y lo remitió con el urólogo pediátrico sin carácter urgente.

La salud del niño siguió empeorando, y se llevó donde el pediatra Héctor Rojas en Compensar IPS, el 12 de octubre de 2007 en horas de la tarde, el cual cambió el Ibuprofeno por Naproxeno porque advirtió una posible afección en el pecho. En la mañana del 13 de octubre, luego de no ser posible realizarle las terapias respiratorias, la cirujana pediatra, Andrea Duarte, dispuso intervenirlo quirúrgicamente y durante esta intervención, se estableció que el testículo izquierdo se había torcido generando necrosis por falta de irrigación sanguínea, debiendo ella extirparlo.

En primera y segunda instancia se les condenó a los médicos Vidal, Forero y Rojas por el delito de lesiones personales culposas, ya que (entre otras consideraciones) debieron haber previsto la torción testicular. Se recurre la sentencia de segunda instancia mediante la casación; en la que, los tres galenos resultan absueltos.

Regla Relevante

El artículo 25 del Código Penal establece: “ La conducta punible puede ser realizada por acción o por omisión. Quien tuviere el deber jurídico de impedir un resultado perteneciente a una descripción típica y no lo llevare a cabo, estando en posibilidad de hacerlo, quedará sujeto a la pena contemplada en la respectiva norma penal. A tal efecto, se requiere que el agente tenga a su cargo la protección en concreto del bien jurídico protegido, o que se le haya encomendado como garante la vigilancia de una determinada fuente de riesgo, conforme a la Constitución o a la ley.

Son constitutivas de posiciones de garantía las siguientes situaciones:

  1. Cuando se asuma voluntariamente la protección real de una persona o de una fuente de riesgo, dentro del propio ámbito de dominio.
  2. Cuando exista una estrecha comunidad de vida entre personas.
  3. Cuando se emprenda la realización de una actividad riesgosa por varias personas.
  4. Cuando se haya creado precedentemente una situación antijurídica de riesgo próximo para el bien jurídico correspondiente” (énfasis fuera del texto).

Además, de acuerdo a la Corte Suprema de Justicia, para que el resultado pueda serle atribuido al agente tiene que haber creado o incrementado un riesgo jurídicamente desaprobado, el cual se concreta en el resultado típico –CSJ SP 04 Abr 2003 Rad. 12742–.

En el caso particular, los médicos asumieron una posición de garante –de acuerdo al artículo citado– y la Corte Suprema de Justicia absuelve a los procesados, pues el resultado (la pérdida de la gónada izquierda del menor) no se les puede atribuir, en tanto no crearon o incrementaron un riesgo jurídicamente desaprobado, puesto que cumplieron con lo que el deber de cuidado (materializado en la lex artis requerida en el caso) les exigía realizar, teniendo en cuenta los síntomas del paciente, que coincidían con la epididimitis y no con la torsión testicular, que desencadenó en la pérdida del testículo izquierdo del menor a causa de la necrosis.