Trata tu Tiempo como si Fuera Dinero

Es curioso ver la importancia relativa que le damos a cada uno de estos dos activos en nuestra vida.

Trata tu Tiempo como si Fuera Dinero
Photo by Michael Longmire / Unsplash

Es curioso ver la importancia relativa que le damos a cada uno de estos dos activos en nuestra vida. Por un lado, pareciera que en cierto sentido sobrevaloráramos (relativamente hablando) a nuestro dinero respecto de nuestro tiempo; y por otro, que infravaloráramos nuestro tiempo respecto a la importancia que le damos a nuestro dinero. Y no me malentiendan, darle importancia al dinero no está mal; lo que está mal en realidad, es no darle tanta importancia a nuestro tiempo.

Sobre todo, teniendo en cuenta la frase de Manuel Arango, el filántropo mexicano que dice: “Mientras el dinero va y viene, el tiempo solo va. Por eso vale más”. No es posible que seamos tan rígidos con el dinero en ocasiones, como cuando decimos: “es que no me alcanza para comprar eso”. Pero, cuando estamos en la misma situación con nuestro tiempo, cuando casi no contamos con tiempo, no tenemos problema en gastarlo revisando redes sociales durante horas. Si tratáramos a nuestro tiempo con la rigidez que tratamos a nuestro dinero, seguramente lo administraríamos mejor, y lograríamos conseguir lo que nos propongamos en términos académicos.

Si tratáramos a nuestro tiempo con la rigidez que tratamos a nuestro dinero, seguramente lo administraríamos mejor, y lograríamos conseguir lo que nos propongamos en términos académicos.

Por eso, en este post les estaré hablando de 3 pasos para conseguir asemejar el trato que le damos a nuestro tiempo al que le damos al dinero. La manera de conseguirlo, será optimizando nuestro presupuesto de tiempo.

Paso 1: Establece Cuáles son tus Ingresos de Tiempo

Normalmente, cuando decimos que no nos alcanza para comprar algo, lo decimos no porque sí, sino porque tenemos al menos la noción de que con nuestros ingresos actuales no somo capaces de adquirirlo. ¿Hacemos lo mismo con nuestro tiempo? la mayoría de veces no. ¿Por qué? Porque no sabemos con cuánto tiempo contamos cada día; o al menos no lo tenemos presente. Por eso, en este primer paso enlistaremos con cuánto tiempo contamos cada día. Para todos nosotros esa respuesta será 24 horas (o 168 horas semanales), la pregunta es: ¿Por qué otras personas consiguen más que nosotros en ese tiempo? Esa pregunta la resolveré en el siguiente paso.

No sabemos con cuánto tiempo contamos cada día; o al menos no lo tenemos presente

Paso 2: Establece Cuáles son tus Gastos e Inversiones de Tiempo

Ya sabemos con cuanto tiempo contamos. Ya sabemos que tenemos 168 horas semanales (como cualquier otra persona). En este punto, tendremos que definir cuáles serán los usos de ese tiempo. Lo curioso es que, a diferencia del dinero, uno no podría hablar de “ahorrar tiempo” porque una vez pasa un día, no podemos volver atrás. Es como si cada día tuvieramos que gastar todo el dinero que ganamos obligatoriamente. Por otro lado, sí podemos escoger qué tanto de ese tiempo invertimos, es decir, qué tanto tiempo utilizamos para conseguir algún retorno (como estudiar para sacar buena nota o aprender, o descansar para recargar baterías); o qué tanto tiempo gastamos o perdemos (como cuando revisamos redes sociales por horas).

En este punto, tendremos que definir cuáles serán los usos de ese tiempo.

Por eso, en este paso lo que haremos será hacer un registro de cómo estamos gastando e invirtiendo nuestro tiempo. Luego de que hagamos eso, podemos pasar al siguiente paso: optimizar nuestro presupuesto.

Paso 3: Optimiza tu Presupuesto

Por más de que queramos, no podemos incrementar la cantidad de horas que tenemos al día o a la semana. Lo único que podríamos hacer sería no utilizar todo nuestro tiempo, pero eso no sería óptimo, estaríamos desperdiciando recursos. Lo que sí podemos hacer es cambiar las proporciones de tiempo que destinamos a gastos y a inversiones. Idealmente, hay que trasladar todo el tiempo, o casi todo, a inversiones.

Acá me gustaría aclarar algo, y es que con inversiones no me refiero solamente a cosas que nos den un beneficio tangible, como sacar una buena nota, sino también a otras que tengan efectos indirectos o intangibles en nosotros, como dormir entre 7 y 9 horas o hacer ejercicio para mejorar nuestro estado de alerta. En esencia, las inversiones de tiempo se tratan de utilizar el tiempo como sabemos que debemos hacerlo.

Si llegaste hasta acá, sin duda te interesa ser un buen estudiante. Si te estás preguntando adónde deberías ir después, te recomiendo leer esto: